La Vinya del Vuit

La Vinya del Vuit es uno de los proyectos más especiales que hemos vivido en el Priorat. Nace en el año 2001, cuando ocho amigos, todos ellos viticultores o personas muy vinculadas al vino, decidimos recuperar una viña vieja que estaba abandonada cerca de Gratallops.

Colección botellas Viña del vuit

Cada botella de La Vinya del Vuit no es solo un vino de una viña muy especial, sino también un pequeño objeto que refleja la creatividad, la amistad y el paso del tiempo en este paisaje.

El nombre es muy sencillo. Es la viña de los ocho.
Más que un proyecto empresarial, era una manera de compartir una viña, de aprender juntos de ella y de elaborar un vino que reflejara este trabajo colectivo. Cada uno aportaba su experiencia, pero el objetivo era simplemente cuidar aquella parcela y ver qué vino nacía de ella.

Sobre la viña

La viña tiene más de setenta años y está plantada principalmente con cariñena, con algunas cepas de garnacha. Crece sobre suelos de llicorella, la pizarra característica del Priorat, que otorga a los vinos una profundidad muy particular.
Vinos Priorat
Una viña compartida entre amigos

El trabajo en la viña se realiza con mucho respeto por el paisaje y a una escala muy pequeña. Todo se vendimia a mano y la producción es siempre muy limitada.
Con el paso de los años, el vino se ha convertido en una pequeña referencia dentro del Priorat, pero para nosotros sigue siendo lo mismo que al principio: una viña compartida entre amigos.

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Un vino, mil historias

Un vino, mil historias

Con el tiempo, además del propio vino, otro elemento ha ido ganando una identidad muy especial dentro del proyecto: sus etiquetas. Cada añada tiene un diseño diferente, convirtiendo cada botella en una pieza única que acompaña la historia de aquel año y de la viña.
Las etiquetas han sido creadas por el diseñador Joanji Beltrán, que ha sabido interpretar el espíritu del proyecto y transformarlo en una colección visual que evoluciona con cada cosecha. Sus diseños, siempre diferentes, se han convertido en una parte esencial de la identidad de La Vinya del Vuit.
Con los años, estas etiquetas han adquirido una personalidad propia y han sido reconocidas incluso en premios de diseño, demostrando que el proyecto no solo cuida el vino y la viña, sino también la manera de explicar su historia.